Cortesía ABC ES

Toda Italia se encuentra en estado de shock. Al cierre de Lombardía y 14 provincias , bloqueando a más de 16 millones de personas, se unía en la tarde de ayer un boletín de Protección Civil con cifras muy llamativas de la propagación del coronavirus, sobre todo en Lombardía, donde el Covid-19 se propaga mucho más rápidamente de lo previsto.

Desde el inicio de la epidemia el 21 de enero, los contagiados por el nuevo virus ascienden en el país a 7.375 personas, lo que supone 1.492 más que en la jornada anterior. Las personas curadas o dadas de alta son en total 622 (33 más también en relación al sábado). Los fallecidos son 366, de ellos 133 en un solo día.

 ya el segundo país, después de China, en número de muertos. Actualmente, los contagiados son 6.387, cifra a la que sumando los muertos y curados, ofrece ese total de infectados (7.375) indicado. Se trata de un balance, tras 16 días de epidemia, «impresionante». Así lo calificó el asesor de Sanidad de Lombardía, Giullio Gallera, al analizar todos los datos de su región. 

Gallera no escondió su estupor: «El total de contagiados en la región lombarda son 4.189, con un aumento de infectados de 769 en un solo día, mientras los fallecidos son 267, frente a los 154 muertos del sábado; es decir, el incremento ha sido de 113 muertos en un solo día, el peor dato desde el inicio de la emergencia sanitaria». Gallera reconoció que Lombardía lucha contra el reloj para salvar vidas, porque hay 399 personas en terapia intensiva; de ellas, el 35% tiene menos de 65 años.

Seguramente este dramático boletín, que Protección Civil hizo público este domingo, habrá convencido finalmente a muchos escépticos de que la situación que ha creado el coronavirus es bastante más grave de lo que a menudo, sin ninguna base médica o científica, muchos han sostenido, incluso públicamente.

En Italia está sucediendo lo que hasta hace muy pocos días nadie podía imaginar y todavía cuesta mucho trabajo asimilar. Es difícil hacerse una idea de lo que está pasando en esas ciudades si no se pisan hoy sus calles para ver el aire que se respira